El jefe de guardia de un campamento ocupa la tienda central de un cuadrado formado por nueve tiendas de campañas. Las otras ocho son ocupadas por tres guardias en cada una.
El jefe de guardia permitía que los soldados de unas tiendas pudieran ir a
visitar a los de otras. Y no imponía sanciones cuando al entrar en las
tiendas encontraba en unas más de tres soldados y en otras, menos.
Se limitaba a
comprobar el número de soldados que había en cada lado del cuadrado: si en las tres tiendas
de cada lado había en total nueve soldados, el jefe de la guardia consideraba que todos los
soldados estaban presentes.
Los soldados se dieron cuenta de esto y encontraron el modo de burlarse del jefe.
En una ocasión invitaron a doce soldados y los redistribuyeron de modo que el incremento no fue notado por el jefe, pues seguía habiendo 9 soldados en cada lado del cuadrado.
¿Cómo se redistribuyeron los 36 guardias que había ahora?