Un prisionero está encerrado en una celda con dos puertas: una conduce a la salvación, la otra a la muerte.
Cada una de ellas está vigilada por un guardián.
El prisionero sabe que uno de los guardianes siempre dice la verdad, y que el otro siempre miente.
Pero no sabe quién es quién.
Para elegir la puerta por la que pasará, sólo puede hacer una pregunta a uno solo de los guardianes.
¿Cuál es esa pregunta, y a quién debe hacérsela?
¿Quieres la solución?